martes, 20 de febrero de 2018

Abrazo, mujer

Se está hablando del aborto legal seguro y gratuito, y mucho, y me parece algo precioso. Vengo baqueteada por el simple hecho de ser mujer desde hace rato, como todas, pasando un montón de situaciones de mierda desde que nacemos hasta el día de hoy, y aunque nunca tuve que recurrir a hacerme uno, la vez que lo tuve que pensar como alternativa "por si acaso" la pasé muy mal. La pasé como el orto. En aquel momento tomé una cadena de decisiones en busca de libertad , caminé por la finita línea que me podía convertir en una esclava eterna del patriarcado. La primera fue dejar de tomar anticonceptivos para limpiar un poco el cuerpo de tantas hormonas horribles, de que no me baje nada de menstruación, de que no sienta a mis ovarios hincharse y completar un ciclo natural para que mis óvulos mueran y vuelvan a nacer. La segunda fue disfrutar de una sexualidad plena, pero cuidada y segura, que lamentablemente se opaco con un gil que en el primer accidente se escudó de que no era su culpa y por poco desapareció de la faz de la tierra.  Me sentí un trapo, un pedazo de nada, lo puteé bastante mientras queriendo desligarme de las pastillas de laboratorio me tomaba frustradamente una del día después. No dormía, quería indisponerme para saber que todo estaba bien, en mi ansiedad sólo veía un futuro complicado: No tenía plata, no quería cagarle la vida a mis viejos, no quería pedirle ayuda a un chabón que me iba a reclamar un ADN que tardaría lo mismo que un parto, no quería tener que ir a una farmacia a comprar un misoprostol camuflada, no quería mentir en mi laburo y decir que estaba descompuesta, no quería hacerlo de forma clandestina, tenía mucho miedo de que algo saliera mal y sentirme juzgada para siempre.
Todos esos pensamientos y millones más me duraron días. Decidir no abortar no era una opción. Al final nada me pasó, y me siento una afortunada por la familia y lxs amigxs que me tocaron cerca, pero está la otra cara. La de la que no zafa. La que no sabe. La que no tiene a nadie. La que está influenciada. La que es violada. La que simplemente, dice que no. Y la de las que tienen aguante.
Esta empatía es universal, sin atravesar por un aborto te abrazo compañera, te entiendo, te admiro, te siento, estoy en esta lucha que busca educación sexual para elegir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para NO MORIR.

domingo, 11 de febrero de 2018

Because the night belongs to lovers, because the night belongs to us



Hay noches especiales. Noches que existen en la espontaneidad de una juntada con pura libertad y puro amor. Estas son ideales para  iniciar grandes viajes sentadxs siempre en el mismo lugar,  asumiendo un desafío responsable al que solo unxs pocxs hacemos entrega sin esperar nada a cambio más que una buena experiencia, una enseñanza, una purificación. Pasar el tiempo y borrar la realidad por un ratito no es una opción hoy, por suerte y conciencia.
El  cielo se transformó en un caleidoscopio natural. El viento comenzó a actuar y se armó un baile de estrellas que entraban y salían de nubes que a su vez formaban huecos en aquel fondo negro y violeta, y los huecos formaban caras, y las caras eran muchas conocidas. La tuya durmiendo, la tuya besando, las de ellxs asustadxs, las que son como máscaras y las que no responden a ningún patrón y se transforman en cíclopes, en duendes, en caballos.
Mientras tanto siguen los chispazos en la cúpula de la cuadra. Un extraño fenómeno todavía difícil de explicar se produce algunos metros más lejos de nuestro campamento en la terraza. Las luces nos atraen, nos intrigan y nos seducen, pero no se dejan atrapar. No tienen nada que perder porque quizás no saben que están siendo observadas, o quizás nos están mirando a nosotrxs. A partir de la medianoche alzaron vuelo y aunque no sabemos cuantxs andaban por ahí, pasaban de un lado al otro siempre en el mismo pedacito energético, en muchas formas y velocidades. Contemplamos el show rodeadxs de una paz maravillosa, imaginando que ahí se podrían estar formando las condiciones perfectas para un nuevo portal, ese con el que siempre soñamos antes de ir a dormir.

viernes, 9 de febrero de 2018

en la plenitud de los lugares cómodos

Te encontré. Estabas a dos mesas de la mía en ese bar del barrio que no se parece en nada a los nuevos locales de birra artesanal y que me encanta, cada tanto paso por la puerta y suena black sabbath bien despacito, y por ahí te arman un compilado que sigue con pescado rabioso, y después con los rolling stones, y puedo detectar que a los clientes también les resulta lo más. 
Estabas sentadx  en las mesas de la vereda, obvio, con el calor que lxs fumadorxs  podemos soportar  con tal de bancar el cigarro como filosofía de vida y con el ambiente espaciado que necesita unx paranoicx de nuestro estilo.  Estabas agarrando tus rodillas con las manos y apoyando los pies en la silla, emocionadx por esa flor que brotó por primera vez en la planta que tenes hace rato en la esquina de tu balcón que pasó por todo,se puso horrible, se secó, volvió a crecer, y ahora está floreciendo.  Miraba como se lo contabas a tus amigxs, observaba como tu sensibilidad era la demostración de que la felicidad te rodea todo el tiempo, o no, pero no te distraes fácilmente con lo que arruina al mundo constantemente. Tu lente está perfectamente enfocado. Tu vida es una fotografía preciosa. Ah, si supieras que te estoy llamando con la cabeza. ¿Dónde está ese chip que activa la telepatía? ¿Posta, no te llega ninguna señal? ¿Cómo hago para decirte que me gustás?


miércoles, 24 de enero de 2018

embellece



Estás despertando de un sueño que duró mucho, en donde el inconsciente trabajó demasiado. Vos te hiciste elx terapeuta pero te diste cuenta de que con mucho análisis giraste bastante en el mismo lugar. Estabas viviendo muchas situaciones creyendo que la piloteabas como unx championx, pero es parte del trance de esta larga aventura que llamás aprendizaje. ¿Quién te dice que ahora sabés qué hacer? Sabés más que ayer, eso sí. Y con el fuego, que te encandilaba y al que el entregabas la vida, tenés cuidado.  Medís un poquito las manos y ya no metés todo el cuerpo en la hornalla. Te quemás, pero no tanto. Te cansás de quemarte, te alejás y te enfriás demasiado, y eso tampoco te sirve.  Vas probando diferentes nivelaciones y acercamientos para armonizar la temperatura de las yemas de tus dedos con el calor. Ahí está la felicidad según la ciencia rusa, posta.
Aprendés a vivir con eso, con ese pedacito de piel rugosa que te recuerda que por más que la llama brille con intensidad no podés agarrar y moldearla. Sí podes contemplarla, podés usarla, podés llevar la imagen al centro de tu pecho para encenderla y así comprender que no necesitás colgarla como medalla de guerra en tus remeras.
Estás despertando, no hay alboroto alrededor, saliste del huevo cual apocalipsis zombie y ahora sí podes ayudar alx que está tiradx,  porque el fueguito está fuerte y adentro tuyo, y tiene muchas mechas para-prender.





martes, 23 de enero de 2018

desafíos de cada día


Revisa la actividad ahora. ¿En qué estás pensando? Te hemos traído un recuerdo porque nos importas. Está segurx que desea eliminar? Usa el filtro que mejor te tape. Hace 3 minutos. Notamos que has dejado de seguir a alguien, quédate tranquilo que no le vamos a contar. Parece que va a hacer mucho calor en tu ciudad. Lluvia de estrellas en Pakistán. Feliz año nuevo! Un día como hoy te hiciste amigx de doscientas personas. Hey, hace tiempo que no publicás nada. Te gusta más el dulce de leche o la chocolatada? Elije quién te puede ver conectado en el chat. Completa tu perfil. Queremos conocerte más.

sábado, 6 de enero de 2018

especie de manifiesto



Hay una herida. Una herida que nunca cicatriza y que quizás compartimos. Duele como injusticia, tiene el color de la incomprensión. ¿Se abre un poquito más cuando nos negamos a mirar a los ojos? ¿Esperamos algún antídoto? El dolor afloja cuando nos damos cuenta que nos acompañamos.  Y si aparece ese dedo acusador que nos toca justo ahí y nos sigue haciendo mal, la herida se hace más grande. Y también somos la indiferencia cuando comemos, cuando caminamos del trabajo a la casa y de la casa a otras actividades mientras a uno de nosotros lo ahogan por un pueblo y a otro le disparan por la espalda, mientras los trendin topic de las redes sociales son reclamos que quedan en la nada y que tristemente también desaparecen. Como desaparecemos nosotras creyendo ingenuamente que la revolución es virtual y no intentamos al menos la rebeldía personal, poniendo a prueba nuestra valentía, enfrentando nuestros miedos con el sello de la belleza y la unión que nos caracteriza.
Se agranda, la herida se agranda. Con cada estereotipo: loco, triste, fea, linda, feliz. ¿Es que hay alguien que pueda entender cómo nos sentimos? A pesar de que nos destruimos, nos asustamos, nos juzgamos, también aprendemos y mantenemos encendida la llama de la conciencia. Seguimos buscando algún remedio para sanar. Lo intuimos cerca. ¿En los pequeños gestos? ¿En las buenas intenciones? ¿En lo que nos enseñan las experiencias?

Nos preguntamos y alimentamos ese amor que surge de las plantas en las grietas de las paredes que entre el cemento y sin tierra aprenden a florecer.

sábado, 30 de diciembre de 2017

babylon



Conocés mucha gente. A miles y quizás millones de personas. Digo, generás relaciones con todes desde que te prendés a una teta, desde que vas al súper a comprar algo, desde que tenés una maestra, desde que te enamorás, desde que te duele la muela,   desde que todo.  A veces alguns se quedan para siempre y están toda nuestra vida porque pintó y no sabés, no hay explicación pero nunca se cortan lazos porque tienen una fuerza indestructible. Esa gente linda es como las abuelas, por ejemplo.  Hay vínculos que aparecen como extras en muchas de tus novelas de época, pero con el tiempo cambian de forma, de sentir, de comunicar, y ahora son los protagonistas de tu historia , hay un par de héroes y un par de heroínas, el fin del mundo. Pero salvan igual. Y estamos también esxs que hacemos de villanxs pero derriten el corazón pidiendo amor, lo cargan bien reprimido cerca de la frente.
Están los que desaparecemos, porque sí, aunque duela o aunque sea placentero. Y los que nos arrepentimos, y nos enojamos, y revolucionamos el mundo de las ideas probando universos en donde existan muchas posibilidades de conexión. 

Ese es un buen resumen del año? sí

miércoles, 27 de diciembre de 2017

aguaviva



Llegué, sin ganas de haber ido, pero metiéndole onda.  Con tormenta presente y unas semanas pesadas al hombro, me pinté un poco pero me vestí como todos los días, me miré pocas veces al espejo  y me esquivé bastante. Me sentía fea. Vengo perseguida con varios defectos estéticos porque sí.  Esa locura la arrastro desde hace casi un mes, desde la última vez que nos vimos, maso. Igual no te culpo, mis ciclos de tiempo giran en torno a vos, funcionás como una referencia poco agradable pero necesaria.
Llegué a esa especie de festejo en donde me encontraba de observadora, todes se abrazaban y la estaban pasando bien. A mi me encantan los abrazos pero yo no podía formar parte de ninguna conversación. Esto no era cuestión mental, estoy convencida que no tenía nada que hacer ahí, quería aportar datos de color pero además de invisible quizás también me volví muda. Sin dudas no la puedo caretear, no quiero hacer sociales, quiero a les amigxs de siempre. En un momento me paré con un vaso de birra sobre una pared húmeda del patio, que todavía estaba repleto de charcos.  Se acercó alguien, un pibe que me miró a los ojos y mencionó mi nombre entre signos de preguntas.  ¡Hola! ¿Qué pasa, no reconoces caras boluda? (no, la verdad que no, si supieras que me  pasa seguido  y en estado de sobriedad sabrías que claramente debe estar relacionado a una especie de trastorno , de hecho una vez investigué y creo que a Brad Pitt le pasa lo mismo).  Así que preferí no decir nada y analizarlo detenidamente entre los lasers del barcito. Después de hacer un repaso en la memoria  me acordé. Pero al pedo pensé tanto, no estoy tan descerebrada: a ese chico lo vi una vez en mi vida (y era otra persona, como todxs de segundo a año) ; cuando lo conocí estaba rapado y ahora tenía una súper porra afro, se vestía diferente, y recuerdo que es de la clase de gente que me intimida mucho, no sé por qué , quizás sea por su aspecto de chicx segurx de sí mismo encubierto por millones de inseguridades que quien sabrá cuales serán.

 Me retiré, en plena llovizna, me fui caminando hasta casa y  fue sin dudas el mejor momento de la noche. Sentía como las gotas de agua explotaban cuando tocaban mi cuerpo, me daban un poco de frescura ante tanta humedad, tanto cansancio, tantas preguntas que cargaba.  Miraba las luces, los autos, a la gente que pasaba y me observaba toda empapada, con cara de desprecio, como la que suelen hacer cuando algo no les gusta, pero estoy haciendo lo mismo que ellxs ahora... siempre es más fácil hablar de lxs demás, cierto. Mi sonrisa  respiraba. Tuve la libertad para retirarme de un lugar que me incomodaba sin una pizca de culpa por  bancarme a mi misma antes de aguantar tanta hipocresía, tantos meses de no saber nada de nadie como para cruzarme en una despedida de año y que el mensaje sea "que no se corte" .
Que no se corten las decisiones propias, esas que salen de los chakras más profundos y que no necesitan una foto popular en ninguna red social, porque se guardan en la satisfacción del buen sueño por las noches, en la tranquilidad de la conciencia. 

martes, 14 de noviembre de 2017

última carta desde un incendio




Hoy hay un edificio que se está prendiendo fuego y vos no estás. Hay tantas cosas que me hubiera gustado decirte, porque tantas mutaciones de nuestro vínculo completamente necesarias hacen que hoy te pueda recordar así, con una sonrisa, a la que acompaña una lágrima que arrastra el principio del fin, nuestro amor, los abrazos que salían de nuestras pieles y nos hacía un solo monstruo, pero un monstruo bueno. Medio loco, quizás. Seguramente.
Creo que hacen varios meses de la última vez que te vi, y no me viste. Justo estabas doblando la cuadra. El día me quiso hacer un regalo y vos apareciste y me recordaste ese lugarcito que encandilabas bien adentro.
Tengo mucho calor, te acordás cuando te decía que teníamos el poder de elegir cómo morir? bueno, yo quería que me lleve un rayo. Por eso no le tenía miedo a las tormentas, porque imaginaba que cuando la luz me alcance me iba a tirar a otra dimensión...Supongo que el fuego es lo más parecido con lo que hoy tengo que soñar. Me siento en llamas, pero estoy tranquila. Gracias por aparecer en mi vida, y sobretodo por enseñarme que se puede amar sin sufrir . Estoy quemando las líneas de esta historia con el corazón.  

domingo, 12 de noviembre de 2017

desahogo





Es la sensación que generás
cuando entrás en mí
y espero verte en todas las esquinas,
pero imaginando que la vida
te sorprende
o que no me esperabas.
Esa misma sensación me acompañó 
todo el día
en forma de mensajes de texto
no enviados
y de todo lo que hoy
no pude decir
cerca de tus labios.

lunes, 6 de noviembre de 2017

el secreto está en el historial: say ahh







quiero cantarte diez mil boleros
quiero contarte lo que siento
me voy un poquito lejos
pero siempre estoy acá
tu rocanrol tiene resaca
y el mío una copa vacía.

viernes, 27 de octubre de 2017

AGRIO Y CELESTIAL





 VOY A 
HACERTE CANCIÓN
EN TODOS LOS FORMATOS
EMOCIONALES
POSIBLES
Y CUANDO LA IMAGINACIÓN
NOS VUELE
VAMOS A REÍR
EN EL MISMO ESTRIBILLO,
EN EL MISMO LUGAR.



martes, 3 de octubre de 2017

guerrera




la libertad es el tiempo para amar
desde las baldosas con las que tropiezo
en mañanas de lluvia pesadas
hasta el cigarro que apago
en las noches de miércoles cansados
la libertad es el aguante de la lucha
contra un reloj de arena líquida
que avanza como el río 
hacia un destino más grande
que corre con una fuerza celestial
arrastra lo bueno, lo malo
desemboca en la inmensidad.
Recuerdo haberla perdido
Recuerdo haberla festejado
Recuerdo llevarla al mar.
y toda adentro de mi.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

no critiques nada que no puedas entender.



te quiero porque te gusta la soledad.
porque podés estar con vos mismo
y conmigo.
te quiero porque todo es una posibilidad en tu 
pensamiento.